


Algunos niños judíos sobrevivieron al Holocausto porque contaron con la protección de personas e instituciones de otras creencias religiosas. Los niños aprendían rápidamente las oraciones y los rituales de la religión "adoptada", con el fin de mantener su identidad judía oculta, incluso de sus mejores amigos. Esta fotografía muestra a dos niños judíos ocultos, Beatrix Westheimer y su primo Henri Hurwitz, con el sacerdote católico Adelin Vaes, con motivo de la primera comunión de Beatrix. Ottignies, Bélgica, mayo de 1943.
Beatrice Muchman