
Anita Magnus Frank
Nació: 1936, en Emmen, Países Bajos
Describe cómo se ocultaron en los Países Bajos [Entrevista: 1990]
A mi hermano y a mí nos llevaron a vivir con otra familia en la misma ciudad donde vivíamos. Allí estuvimos dos semanas. Esta familia compartía la casa donde vivía, porque había tanta gente en Holanda que varias familias vivían en la misma casa. Por eso, nosotros ocupábamos el segundo piso de la casa, mientras que en el primer piso vivía otra familia. Los que estaban en el primer piso no sabían que nosotros estábamos arriba. Durante dos semanas no pudimos movernos. Recuerdo que dormíamos en la bañera. No podíamos hablar. No podíamos movernos. No podíamos hacer nada, porque nos dijeron que si las personas que vivían abajo descubrían que estábamos arriba, nos matarían. También recuerdo que a veces nos sacaban a medianoche, para que pudiéramos respirar un poco de aire fresco. Fueron tiempos difíciles, porque no teníamos ni idea de dónde estaban nuestros padres. Éramos un par de niños, de seis y nueve años, que habían sido separados de sus padres, de sus hermanas, de todo lo que conocían. Aún así, lo entendimos. No lloramos. No nos quejamos. No decíamos nada. Sólo obedecíamos.
A mi hermano y a mí nos llevaron a vivir con otra familia en la misma ciudad donde vivíamos. Allí estuvimos dos semanas. Esta familia compartía la casa donde vivía, porque había tanta gente en Holanda que varias familias vivían en la misma casa. Por eso, nosotros ocupábamos el segundo piso de la casa, mientras que en el primer piso vivía otra familia. Los que estaban en el primer piso no sabían que nosotros estábamos arriba. Durante dos semanas no pudimos movernos. Recuerdo que dormíamos en la bañera. No podíamos hablar. No podíamos movernos. No podíamos hacer nada, porque nos dijeron que si las personas que vivían abajo descubrían que estábamos arriba, nos matarían. También recuerdo que a veces nos sacaban a medianoche, para que pudiéramos respirar un poco de aire fresco. Fueron tiempos difíciles, porque no teníamos ni idea de dónde estaban nuestros padres. Éramos un par de niños, de seis y nueve años, que habían sido separados de sus padres, de sus hermanas, de todo lo que conocían. Aún así, lo entendimos. No lloramos. No nos quejamos. No decíamos nada. Sólo obedecíamos.
Cuando comenzó la guerra, Anita y su familia vivían en Breda, en los Países Bajos. En 1940, cuando comenzó la ocupación alemana, adoptaron nuevos nombres para esconder su identidad judía y se ocultaron. Al principio, Anita y su hermano se escondieron en la casa de un vecino que no era judío, y posteriormente los acogió una familia cuáquera cerca de Utrecht. Anita, sus padres, su hermano y dos hermanas sobrevivieron a la guerra.
US Holocaust Memorial Museum - Collections