
Pat Lynch
Nació: en Estados Unidos
Describe el cuidado de los sobrevivientes sufriendo de inanición y enfermedad [Entrevista: 1995]
Comenzar con un tratamiento endovenoso era casi imposible porque estaban famélicos, y si se comienza a inyectar líquido, sería demasiado para el corazón y los pulmones, quiero decir, empezar a inyectarles todo esto. No podían ni tragar. Comenzamos con el tratamiento endovenoso con muchísimo cuidado y muy lentamente. Los alimentamos con goteros y luego yo trataba de sostenerlos, si les dabas un pequeño trozo de galleta o algo así, no les iba a pasar. No habían tragado nada por mucho tiempo, pero yo los frotaba así, les daba un poco con una cuchara, un poco de líquido y luego frotaba así, y al final los hacía tragar. A su alrededor tenían grandes tazones viejos, no sé qué tenían adentro. Era una especie de sopa, como para aparentar que los alimentaban, en grandes y viejos tazones de madera con una gran cuchara de servir. Estaban demasiado débiles para alcanzarla y tomarla, y de ninguna manera se la podían llevar a la boca porque sus bocas estaban como selladas. No las podrían haber abierto para comer nada. Creo que eso había estado ahí alrededor de tres días.
Comenzar con un tratamiento endovenoso era casi imposible porque estaban famélicos, y si se comienza a inyectar líquido, sería demasiado para el corazón y los pulmones, quiero decir, empezar a inyectarles todo esto. No podían ni tragar. Comenzamos con el tratamiento endovenoso con muchísimo cuidado y muy lentamente. Los alimentamos con goteros y luego yo trataba de sostenerlos, si les dabas un pequeño trozo de galleta o algo así, no les iba a pasar. No habían tragado nada por mucho tiempo, pero yo los frotaba así, les daba un poco con una cuchara, un poco de líquido y luego frotaba así, y al final los hacía tragar. A su alrededor tenían grandes tazones viejos, no sé qué tenían adentro. Era una especie de sopa, como para aparentar que los alimentaban, en grandes y viejos tazones de madera con una gran cuchara de servir. Estaban demasiado débiles para alcanzarla y tomarla, y de ninguna manera se la podían llevar a la boca porque sus bocas estaban como selladas. No las podrían haber abierto para comer nada. Creo que eso había estado ahí alrededor de tres días.
Pat era una de miles de enfermeras americanas que sirvió en los hospitales de evacuación durante la liberación de los campos de concentración en Europa. Cuidó a los sobrevivientes de los campos, muchos de los cuales estaban en una condición critica al tiempo de la liberación.
US Holocaust Memorial Museum - Collections
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