

Durante la Segunda Guerra Mundial, los alemanes establecieron ghettos principalmente en Europa Oriental (entre 1939 y 1942) y también en Hungría (en 1944). Estos ghettos eran distritos cerrados ubicados dentro de una ciudad, donde los alemanes obligaban a vivir a la población judía en condiciones miserables. Los alemanes consideraban la creación de los ghettos judíos como una medida provisional para controlar, aislar y segregar a los judíos. A comienzos de 1942, después de que tomaran la decisión de asesinar a los judíos, los alemanes destruyeron de forma sistemática los ghettos y deportaron a los judíos a los campos de exterminio donde fueron asesinados.