

Heinz Rosenberg
1933-39: En 1933 los nazis tomaron el poder en Alemania. Un año más tarde nuestra fábrica fue confiscada. Tres hombres de las SA vinieron a casa. Un oficial puso un arma sobre la mesa y serenamente le informó a mi padre que si no nos íbamos en una semana, "ustedes y sus muebles serán arrojados por la ventana". En el plazo de un mes nos mudamos a Hamburgo. Como los decretos nazis me prohibían ir a la escuela, trabajaba en varios lugares. También fui reclutado por los nazis para realizar trabajos forzados.
1940-44: En 1941, a mí y a mi familia nos hicieron firmar un papel que decía que, por ser judíos, íbamos a ser deportados como enemigos del estado. Nos dijeron que íbamos a ir a trabajar al este. Muchos pensaron que no iba a ser tan malo y que pronto regresaríamos a casa. Abordamos un tren y después de cuatro días llegamos a Minsk, en la Unión Soviética. Cuando bajábamos del tren, vimos que los guardias le tiraban pan a los vagones de carga llenos de prisioneros de guerra soviéticos. Cuando los hombres hambrientos se peleaban por la comida, los guardias alemanes les disparaban. Entonces me di cuenta de que nunca regresaríamos.
Heinz estuvo en el ghetto de Minsk hasta 1943. Durante los dos años siguientes, fue enviado a 11 campos nazis. Fue uno de los pocos sobrevivientes de las decenas de miles de prisioneros del ghetto de Minsk.