
Muchos certificados fueron enviados a judíos que luego adoptaron papeles activos en las operaciones de rescate y resistencia en la Europa bajo ocupación. Este certificado se envió a Julien y Vivette Samuel, líderes de la Sociedad de Ayuda para los Niños (Oeuvre de Secours aux Enfants, OSE) de Francia. Fotografía »
Mandel-Mantello emitió certificados a muchos judíos en toda Europa. Sin embargo, a menudo recibía información incompleta. En diciembre de 1943, este certificado fue enviado al rabino Elchonon Wasserman, líder espiritual de los judíos lituanos, quien había sido arrestado y asesinado dos años y medio antes, en julio de 1941. Obviamente, quienes intentaban salvarlo desconocían estos hechos. Fotografía »
Muchos certificados se enviaron a judíos que ya habían sido recluidos en campos de concentración. Este certificado fue enviado a Anna Sprei en Birkenau en diciembre de 1943. Unos seis meses después, Mandel-Mantello lanzó una campaña de prensa que filtró el Protocolo de Auschwitz, un informe clandestino escrito por dos personas que habían escapado, cuyo testimonio denunciaba que más de 1.700.000 de judíos habían sido exterminados en Auschwitz-Birkenau. Fotografía »
La mayoría de los judíos holandeses fueron enviados a los campos de exterminio de Auschwitz o de Sobibor. No obstante, muchos con certificados salvadoreños, como Alfred, Edith e Isi van der Horst, fueron en cambio enviados a campos especiales para ciudadanos extranjeros en Bergen-Belsen. Alfred van der Horst falleció de una enfermedad en Bergen-Belsen; Edith falleció en abril, poco antes de la liberación. Su hijo de ocho años Isi (Isaac) sobrevivió al Holocausto. Fotografía »
Paul Fisch, estudiante universitario en Zúrich, hizo gestiones para que se les enviara un certificado a sus padres y a su hermano en Hungría. Este certificado llegó demasiado tarde para ayudar a su hermano Robert, quien ya estaba en una brigada de trabajos forzados, pero sus padres sí lo recibieron. Un día, su padre salió del departamento sin el documento y fue arrestado. Su madre, sin embargo, sobrevivió escondida con ese certificado. Paul además formaba parte de un grupo de estudiantes cuyos miembros ayudaron a George Mandel-Mantello a distribuir copias del Protocolo de Auschwitz a embajadas extranjeras en Suiza. Fotografía »
Empleados de la embajada suiza en Budapest. Carl Lutz, vicecónsul suizo en Budapest, Hungría, le dio refugio a Iren, la esposa de Mandel-Mantello, y ayudó a éste a distribuir los certificados en Hungría, donde también representó los intereses salvadoreños. Fotografía »
José Arturo Castellanos, cónsul general de El Salvador, le dio a Mandel-Mantello el título de primer secretario en el consulado, así facilitando el rescate. Por sus esfuerzos, Castellanos fue concedido el honor de "Justos entre las naciones" en mayo de 2010. Fotografía »
Retrato de George Mandel-Mantello. Fotografía »