


Durante una redada de deportación en Polonia oriental en 1942, Gitta Rosenzweig—en ese entonces, de tres o cuatro años—fue enviada a un escondite. Terminó en un orfanato católico. En 1946, Ida Rosenshtein, una amiga de la familia y sobreviviente, supo del paradero de la niña y la reclamó. El orfanato, después de negar que tuviera a una niña judía, cedió la custodia luego de que Ida reconociera a Gitta y un comité judío local pagara un dinero por "rescate". En esta foto, se ve a Gitta el día en que dejó el orfanato.
Gift of Gitta Rosenzweig
La vida en las sombras: los niños ocultos y el Holocausto »