United States Holocaust Memorial Museum The Power of Truth: 20 Years
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La resistencia judía — Testimonio

Leo Bretholz
Nació: 1921, Viena, Austria

Describe el entrenamiento y las actividades de la resistencia en un grupo clandestino francés al que se incorporó en 1943 [Entrevista: 1992]

La transcripción completa:

Después de mi último escape y de ocultarme, me enviaron unos papeles con una carta de recomendación para unirme a un grupo del valle del Ródano, en un pueblito llamado Saint-Vallier, al sur de Lyon, que en ese momento era un hervidero de actividad de la Gestapo bajo el auspicio de Klaus Barbie. Me uní a ese grupo en noviembre de 1943, sin realmente saber nada acerca de ese grupo. Para mí era un lugar donde me iba a esconder con otros jóvenes que se habían escapado, no solo con jóvenes, hombres que se habían escapado -- no tenía nada que ver con mujeres ni con niños -- pero cuando llegué allí, después de unas horas supe de qué se trataba. Hablando con la gente, quiénes eran, de dónde venían, me di cuenta de que me habían mandado a un lugar donde realizaría actividades ilegales clandestinas. Lo que ocurría en esa zona en particular, o en este campo en particular, era que se recibían instrucciones: cómo circular con nuestros papeles sin ser detectados; qué decir si estábamos en un lugar como un restaurante y entraba un equipo de inspección, es decir, una patrulla; cómo actuar, actuar con naturalidad y nunca revelar que hablas un idioma distinto al que te corresponde por ser francés; no caer en trampas. Y a los jóvenes también nos enseñaban oficios para que el tiempo no se fuera por completo, y que obtuviéramos un conocimiento que en cierto plazo, cuando fuéramos enviados a determinadas zonas, ellos pudieran usar nuestros servicios.

Después de mi último escape y de ocultarme, me enviaron unos papeles con una carta de recomendación para unirme a un grupo del valle del Ródano, en un pueblito llamado Saint-Vallier, al sur de Lyon, que en ese momento era un hervidero de actividad de la Gestapo bajo el auspicio de Klaus Barbie. Me uní a ese grupo en noviembre de 1943, sin realmente saber nada acerca de ese grupo. Para mí era un lugar donde me iba a esconder con otros jóvenes que se habían escapado, no solo con jóvenes, hombres que se habían escapado -- no tenía nada que ver con mujeres ni con niños -- pero cuando llegué allí, después de unas horas supe de qué se trataba. Hablando con la gente, quiénes eran, de dónde venían, me di cuenta de que me habían mandado a un lugar donde realizaría actividades ilegales clandestinas. Lo que ocurría en esa zona en particular, o en este campo en particular, era que se recibían instrucciones: cómo circular con nuestros papeles sin ser detectados; qué decir si estábamos en un lugar como un restaurante y entraba un equipo de inspección, es decir, una patrulla; cómo actuar, actuar con naturalidad y nunca revelar que hablas un idioma distinto al que te corresponde por ser francés; no caer en trampas. Y a los jóvenes también nos enseñaban oficios para que el tiempo no se fuera por completo, y que obtuviéramos un conocimiento que en cierto plazo, cuando fuéramos enviados a determinadas zonas, ellos pudieran usar nuestros servicios.

Después que los alemanes se anexaron Austria en 1938, Leo intentó huir. A la larga llegó a Bélgica. En 1940, fue deportado al campo de St. Cyprien en Francia, pero consiguió escapar. En 1942, Leo fue introducido de contrabando en Suiza pero lo arrestaron y enviaron de vuelta a Francia, esta vez a los campos de Rivesaltes y Drancy. Junto con un amigo, escapó del tren en el que los habían deportado a Auschwitz en Polonia. Leo se unió a la resistencia francesa en 1943. Emigró a Estados Unidos en 1947.

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