
Julian Noga
Nació: 1921, Skrzynka, Polonia
Describe las condiciones en Flossenbürg [Entrevista: 1990]
Había tantas, pero tantas cosas malas que pasaban en Flossenbürg. La vida cotidiana era terrible. Uno se levantaba a las 4:30... rápido, rápido e iba a la cantera, trabajaba 12 horas, seis días a la semana, 12 horas al día. El domingo, antes del mediodía hacíamos quehaceres cotidianos. Limpiar los casilleros, limpiar la barraca, bañarnos y todo. Luego teníamos inspección. Si a uno le faltaba un botón o algo así, era castigado. Entonces, estaba limpio. Al principio estaba limpio, debo admitir. Sí, nos cortaban el pelo todos los meses y todas las semanas con máquina en el medio. Y luego trabajábamos 12 horas. La comida no era suficiente para sobrevivir durante seis meses independientemente de lo fuerte que uno fuera. La gente más fuerte que vi, en seis meses se moría. En la mañana nos daban medio litro de lo que ustedes llaman café negro, un sustituto del café, hecho de una corteza. Luego, a los que trabajábamos en la cantera, alrededor de las 9, nos daban dos rodajas de pan con margarina porque hacíamos trabajo pesado, sí. Al mediodía, como se ve en la foto, nos daban sopa. Sopa de repollo, repollo colorado. Pensaba, nunca más en la vida voy a comer repollo colorado. Espinacas... Yo decía: "Dios mío, espinacas otra vez", y eso era aguado. No tenía nada de grasa. Entonces pensaba que mientras viviera no iba a comer nunca más espinacas. Pero le diré algo. ¡Me gustan las espinacas!
Había tantas, pero tantas cosas malas que pasaban en Flossenbürg. La vida cotidiana era terrible. Uno se levantaba a las 4:30... rápido, rápido e iba a la cantera, trabajaba 12 horas, seis días a la semana, 12 horas al día. El domingo, antes del mediodía hacíamos quehaceres cotidianos. Limpiar los casilleros, limpiar la barraca, bañarnos y todo. Luego teníamos inspección. Si a uno le faltaba un botón o algo así, era castigado. Entonces, estaba limpio. Al principio estaba limpio, debo admitir. Sí, nos cortaban el pelo todos los meses y todas las semanas con máquina en el medio. Y luego trabajábamos 12 horas. La comida no era suficiente para sobrevivir durante seis meses independientemente de lo fuerte que uno fuera. La gente más fuerte que vi, en seis meses se moría. En la mañana nos daban medio litro de lo que ustedes llaman café negro, un sustituto del café, hecho de una corteza. Luego, a los que trabajábamos en la cantera, alrededor de las 9, nos daban dos rodajas de pan con margarina porque hacíamos trabajo pesado, sí. Al mediodía, como se ve en la foto, nos daban sopa. Sopa de repollo, repollo colorado. Pensaba, nunca más en la vida voy a comer repollo colorado. Espinacas... Yo decía: "Dios mío, espinacas otra vez", y eso era aguado. No tenía nada de grasa. Entonces pensaba que mientras viviera no iba a comer nunca más espinacas. Pero le diré algo. ¡Me gustan las espinacas!
Los padres católicos de Julian se habían radicado en Estados Unidos, pero su madre volvió a Polonia. En 1939, Julian fue deportado a Austria para trabajar en una granja después de ser atrapado por esconder un rifle. En la granja conoció a Frieda, la hija del terrateniente, su futura esposa. En 1941 fue arrestado porque las relaciones entre austríacos y polacos se consideraban ilegales y en 1942 fue deportado al campo de Flossenbürg en Alemania. Durante una marcha forzada en 1945, fue liberado por fuerzas estadounidenses. Julian y Frieda se casaron después de la guerra.
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